Conócenos

La mente es la cuna de la fantasía

“A la edad de 4 años supe que tenía algo especial”… sabia distinguir entre las cosas buenas y las malas y por consecuencia también sabía lo que era bello y lo que no era. Lo estético viene en la sangre de uno como un don puesto por Dios en nuestros corazones, corre como sangre por las venas y llena cada rincón de nuestro cuerpo, es inevitable como la corriente de agua que sigue un cauce.

A los 8 había hecho mis primeros diseños en papel, y había confeccionado con ayuda de una costurera vecina el primer vestido para princesa, tenía facilidad en el dibujo y cierta percepción de la moda.

Soy originario de Parral, Chihuahua, México y he recorrido muchas ciudades del mundo, y encontré que en cada región había algo que siempre era único e inevitable; la moda.

Si alguien busca en su interior encontrara una meta en la vida y mi vida si hoy tuviera un título este seria “inconclusa”, pues aún no he terminado de madurar lo que desde hace años he venido cocinando en mi mente, la belleza, la estética y la moda siempre mutables y casi con vida propia me han mostrado que no todo está escrito y el hilo negro tiene su contraparte que es el hilo blanco que reúne en su espectro de color a todos los colores existentes, así que yo no busco descubrir el hilo negro, busco la luz del espectro , que mostrara siempre algo distinto cada vez que se moldea una idea propia e inspirada por Dios.

La armonía solo tiene un sentido cuando esta es percibida con belleza en su ejecución, es esa ejecución la que aún no he terminado de concluir, porque lo único constante es el cambio y cuando al fin he encontrado algo que quizás me llena un poco, surge algo distinto que supera lo anterior, así es la moda, la gran interpretación empática de la belleza y la estética vista por todos.

La moda es como la danza que bien ejecutada logra transmitir el encanto por la cual fue creada, es por eso que jamás podrá ser imitada, pues la mala imitación es lo mismo que una sombra obscura en medio de un obscuro bosque, existe, pero no deja huella. y si lo que se usa no es para ser recordados, no vale la pena siquiera usar nada medianamente especial en una ocasión así de única.

Yo interpreto la mente de las mujeres que transmiten y se comunican, pero en estos días es cada vez más difícil por la intervención del internet, ya nadie piensa en dejar huella, solo piensan en hacer algo que quizás se vuelva viral en las redes y esa es la supuesta moda superflua que solo importa por segundos sin dejar huella por siempre.

Quien usa una de mis prendas, tiene en su mente que ha de lucir algo único creado con amor y que fue confeccionado con gran detalle, porque eso es precisamente el detalle que hace que lo simple se vuelva único y lo único en inolvidable y lo inolvidable en irrepetible.

Tú te atreves a ser vista como única o quieres ser comparada con las demás, ven y conóceme y transmíteme lo que deseas en tu día especial y veras realizado uno de tus más grandes sueños; Ser recordada como la mejor de esa noche y entrar en la competencia de la moda con un vestido digno de ser comparado con los mejores del mundo.

¿Y tú? ¿Quieres vivir ese sueño?

Jorge Magno
Diseñador.